VIDA, REGALO DE DIOS

VIDA, REGALO DE DIOS

En estos días volvimos a vivir con sencillez, muy probablemente no con la sencillez de la familia de Nazaret pero con la sencillez de mirar a los demás como seres humanos valiosos. Y se viene a mi mente un mensaje que retumba “TODA VIDA VALE, TODA” y aquí viene el cuestionamiento, tanta pelea innecesaria por “derechos” que no han sido más que meros deseos queriendo decidir quién vale y quién no, acaso ha servido de algo estar peleando por esos deseos, cuando aparece un virus y destruye cualquier causa ideológica y amenaza la vida de toda la humanidad.

¿Cuándo salgamos del encierro volveremos a pelear por decidir quién vive o no? Seguiremos siendo los mismos egocentristas queriendo llevar la primicia, poniendo el YO por delante de todo, a costa de todo y por encima de todos…

 

Sinceramente espero que no sea así, sino este sacrificio de muchos de no poder mantener a sus familias porque viven del diario habrá sido vano, sin sentido. Cada segundo en el encierro sin reflexión, sin conversión no significará nada, sólo un tiempo maravilloso obsequiado por Dios Padre que hemos tirado a la basura, como el niño malcriado que rechaza el regalo que con tanto esfuerzo su padre le ha dado el día de su cumpleaños. Que este tiempo sea el de la fiesta en casa, el de la conversión, el de la redención.

 

Estar enfermo es un estado también del alma, no solo del cuerpo y este mundo enfermo necesitaba mirarse y reconciliarse consigo mismo y con Dios, nuestro Padre Misericordioso que nos ha regalado la vida que hoy tanto tratamos de mantener.

Escrito por: Mariuxi Rivas Pincay